Curva de consumo
El momento en que consumes puede ser tan relevante como la cantidad. Leemos la distribución horaria para detectar si una estructura por periodos encaja con la vida real del hogar.
Las decisiones de grandes organizaciones acaban reflejándose en el presupuesto de cada hogar. Antes de asumir que la factura de electricidad o gas “es la que toca”, conviene revisar qué parte depende del consumo, qué parte del contrato y qué alternativas encajan realmente con tu rutina.
Hipoteca o alquiler, telecomunicaciones, seguros, suministros. El problema no suele ser un recibo aislado, sino la suma de pequeñas condiciones que se renuevan sin una revisión consciente.

En electricidad, la potencia contratada, el tipo de precio, los periodos horarios, los servicios adicionales y la forma de actualización pueden modificar el coste final. En gas, además del consumo, conviene revisar el término fijo, la estructura de la oferta y cualquier servicio asociado.
Por eso no empezamos preguntando “¿qué tarifa quieres?”, sino “¿qué contrato tienes y cómo consumes?”.
La comparación se construye sobre datos concretos del suministro y no sobre un único precio promocional.
El momento en que consumes puede ser tan relevante como la cantidad. Leemos la distribución horaria para detectar si una estructura por periodos encaja con la vida real del hogar.
Contrastamos la potencia contratada con el uso habitual y los picos previsibles.
Revisamos cuánto consumo cae en horas punta, llano y valle cuando aplica.
Leemos permanencias, actualizaciones, descuentos condicionados y extras.
Código postal, tipo de energía, vivienda y hábitos completan el perfil.
Teletrabajo, cocina eléctrica, climatización, vehículo eléctrico o mayor actividad nocturna cambian la lectura del recibo. Una comparación útil necesita contexto, no solo un total en euros.

Este formato muestra cómo presentamos una comparación sobre un mismo perfil de consumo. Los importes que aparecen abajo son un escenario ilustrativo de cálculo interno y no constituyen ofertas comerciales vigentes.
Los precios del ejemplo incluyen IVA al 21% únicamente a efectos de mostrar cómo se estructura una comparación y no representan tarifas disponibles ni garantizan ahorro. Los impuestos, peajes, cargos, alquiler de equipo, financiación del bono social u otros conceptos regulados pueden variar según suministro, normativa y comercializadora. Antes de contratar se revisan siempre las condiciones y el precio final facilitados por el proveedor.
Identificamos suministro, consumo, potencia, modalidad de precio, servicios y condiciones que afectan al coste.
Situamos el consumo en el contexto de la vivienda: horarios, equipamiento, ocupación y cambios previstos.
Contrastamos estructuras tarifarias y calculamos el coste completo bajo el mismo perfil de uso.
Recibes una lectura comprensible de qué cambia, cuánto pesa cada concepto y qué condiciones debes revisar antes de decidir.
Nuestras tarifas corresponden al servicio profesional de revisión y comparación. No incluyen ni sustituyen importes que pueda cobrar una comercializadora por el suministro energético.
Los precios anteriores se refieren exclusivamente a nuestros servicios de análisis. No incluyen energía, peajes, cargos, alquileres de equipos, servicios de mantenimiento de terceros ni importes propios de la comercializadora. Si una comercializadora retribuye una intermediación concreta, se informará de ello antes de que el cliente adopte una decisión.
Un contrato energético puede ser adecuado durante meses y dejar de encajar cuando cambian hábitos, precios o servicios asociados. Nuestro trabajo consiste en hacer visible esa diferencia y presentar los elementos que el hogar debería revisar.

Separamos el precio de nuestro servicio de los costes del suministro y de cualquier condición de terceros.
Los escenarios se calculan con el mismo perfil de consumo para evitar comparaciones engañosas.
La CNMC mantiene un comparador público con ofertas de electricidad y gas. Nuestra revisión no sustituye esa herramienta ni representa a la CNMC: añade lectura del contrato, contexto de consumo y explicación personalizada.
Queremos que sepas qué analizamos, qué no hacemos y dónde termina nuestra intervención.
No. Nodalia Energía presta servicios de análisis, comparación y acompañamiento. El suministro y cualquier contrato energético se formalizan con la comercializadora que el cliente elija.
No. El resultado depende del consumo, las condiciones de las ofertas disponibles, los conceptos regulados y la evolución del mercado. Podemos comparar escenarios bajo unos datos concretos, pero no garantizar un ahorro futuro.
Una factura reciente suele aportar la mayor parte de la información necesaria: consumo, potencia, peaje, precios, servicios y datos del punto de suministro. También preguntamos por hábitos relevantes del hogar.
Sí. Revisamos suministros de electricidad, gas natural y hogares con ambos. El método de comparación cambia según el producto y el tipo de contrato.
Los utilizamos para gestionar la solicitud, preparar el análisis y mantener las comunicaciones necesarias. Puedes consultar finalidades, bases jurídicas, plazos y derechos en nuestra Política de privacidad.
Con estos datos podemos orientar la revisión inicial y decirte qué información adicional necesitaremos de tu factura o contrato.